No le gusta ser un modelo intachable para sus alumnos, pero sí un ejemplo de cómo la vida te lleva por circunstancias, personas y situaciones que tarde o temprano te hacen descubrir tu verdadero destino.
Así, la vida llevó a Eduardo "Kiki" Ochoa, de ser un niño travieso y hasta "pintero" a convertirse en un maestro con doctorado en Educación.
Actualmente "Kiki" imparte clases en el Centro de Justicia Social de la preparatoria Abraham Lincoln, ubicada en las llamadas "comunidades diamante" y distinguida por la diversidad de culturas que componen sus estudiantes, desde afroamericanos, latinos, filipinos y vietnamitas, entre otros.
"La idea es que los alumnos tomen conciencia. Hay cosas que pasan en la comunidad que nos esta dañando a nuestras familias y a nosotros mismos, entonces les enseñamos lo que podemos hacer contra esas injusticias", explicó.
Como parte de su labor, "Kiki" hace que sus alumnos reflexionen en torno a las necesidades que tienen y a las posibilidades con que cuentan para salir adelante; pero algo que siempre trata de dejarles claro es que sus sueños por más lejanos, pueden convertirse en realidad.
"Tratamos de que se enfoquen en la escuela, pero no nada más para que consigan una beca y se vayan a la universidad; sino para que ellos vean que hay una comunidad que existe y de la que ellos son parte, y si se van a estudiar que bueno, pero que lo hagan comprometidos a regresar y a hacer algo por su comunidad y ayudar a su gente", mencionó.
"Kiki", como cariñosamente le llaman sus alumnos, busca borrar en los estudiantes la idea del "sueño americano", pues sabe que muchos de ellos, aunque provienen de diferentes razas, son hijos de gente humilde y trabajadora y la gran mayoría serán los primeros de su familia en llegar al colegio o a la universidad.
"Lo que buscamos en la clase es que cuando se vayan a estudiar, no lo hagan por irse para ser profesionales y luego olvidarse de su gente, sino para que se ayuden a ellos mismos y ayuden a sus familias también pero que hagan algo por la comunidad", recalcó.
Además de recibir el reconocimiento al Maestro del Año 2006-2007 y de haber cursado un doctorado en educación, "Kiki" forma parte de la Asociación de Educadores de La Raza (ARE), desde donde promueve la apertura de más becas educativas para inmigrantes y estudiantes hispanos, además de organizar e impartir cursos para padres, talleres, conferencias y foros informativos, entre otras muchas actividades.
Finalmente, resume su trabajo como una parte elemental para que los jóvenes sean cada vez más conscientes de su entorno y emprendedores de buenas ideas.